GALLETAS DE CHOCOLATE Y SEMILLAS DE CALABAZA CON COPOS DE ALMENDRAS Y CARDAMOMO

Chocolate, pipas tostadas y almendras, forman unas galletas crujientes pero suaves que te harán la boca agua.
El Aceite de Pipas de Calabaza Azada mantiene tierno el interior de las galletas. El secreto está en no hornearlas en exceso, y lo que las hace tan apetitosas y deliciosas es que cada galleta está llena de carácter, textura y fragancia.
Lo mejor de estas galletas suntuosas es que se pueden compartir con tantos amigos y familiares como quepan en la mesa.

Para 12-15 galletas
Ingredientes:

2 cucharadas de Aceite de Pipas de Calabaza Azada.
70 gramos de mantequilla sin sal, ablandada.
100 gramos de azúcar.
70 gramos de azúcar moscovado.
100 gramos de pipas de calabaza.
50 gramos de almendras en copos.
50 gramos de almendras molidas.
125 gramos de chocolate negro.
10 vainas de cardamomo verde.
1 huevo grande.
1 cucharadita de extracto de vainilla.
½ cucharadita de sal.
½ cucharadita de levadura en polvo.
175 gramos de harina de trigo.

Preparación:

Precalentar el horno a 180°C.

En un recipiente grande batir el Aceite de Pipas de Calabaza Azada, la mantequilla y los azúcares hasta que estén suaves y cremosos.

Forrar una bandeja de hornear con 2 hojas de papel vegetal.

Tostar las almendras en copos en una sartén seca hasta que estén doradas, moviéndolas regularmente para que se doren de forma uniforme.

Partir el chocolate en trozos pequeños. Abrir las vainas de cardamomo y moler las semillas del interior en un mortero hasta obtener un polvo grueso.

En otro recipiente, romper el huevo y batir suavemente. Añadir la mantequilla y la mezcla de azúcar, y mezclar el extracto de vainilla y la sal. Incorporar la harina y la levadura en polvo con una cuchara de madera. Una vez mezclado, añadir el chocolate roto, el cardamomo molido, las almendras molidas, las semillas de calabaza y la mitad de las almendras en copos.

Ir colocando cucharadas llenas de masa en la bandeja de hornear forrada, dejando espacio entre ellas para que leven.

Colocar en la superficie las almendras en copos reservadas, presionando suavemente.

Hornear las galletas por unos 15 minutos, retirándolas cuando estén blandas y de color dorado claro.

Dejar enfriar y asentar durante 2-3 minutos y luego pasarlas a una rejilla.

Disfrutar con una taza de té, café o chocolate caliente. Las galletas se conservarán hasta una semana en una lata de galletas.